MANIQUÍES DURMIENTES

Hoy he tenido la suerte de cruzarme con esta pequeña obra maestra del escaparatismo en la barcelonesa plaza de Urquinaona: un cruce entre Juan Muñoz y Jack Vettriano, pasado por un brochazo años 80, que me ha recordado a aquel maniquí de carne, hueso y papel maché que era Griffin Dunne en “Jo, qué noche“. Pintados de blanco, en pijama y con su almohada a cuestas, poco tienen que ver estos bellos durmientes con las lámparas de esta mítica tienda, pero sin duda han conseguido que me quedara un buen rato rondando ante el cristal. Quién pudiera soñar con tanto estilo, desafiando los límites entre el consumo y el arte.

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