MARÍA MAGDALENA EN EL NÚMERO DE JULIO

El mes pasado, la edición portuguesa de la revista Playboy homenajeaba a José Saramago, evocando la obra “El evangelio según Jesucristo“. En la portada, podemos ver a Cristo en un burdel, en actitud compasiva hacia una mujer en topless tatuada. Al parecer, en el interior, el Hijo del Hombre asiste a otras escenas prostibularias, aportando su luz redentora a ese mundo corrupto. En alterada reacción, Theresa Hennessy, vicepresidenta de Relaciones Públicas del grupo Playboy, declaró que la portada era “una violación terrible de sus estándares“, que de haberlo sabido jamás habría permitido su publicación y que estaban en proceso de zanjar su acuerdo con el editor portugués.

Una multitud de preguntas se agolpan de pronto en mi mente adormecida. ¿Es oportunista el Playboy luso, homenajeando a un héroe patrio, con un par de tetas al aire? ¿O es su forma -la única posible- de mostrarle su admiración? ¿Sufre Miss Hennessy un agudo síndrome de doble moral al querer apartar a la simbología católica, del mullido abrazo de sus conejitas (como si la emoción de la pornografía no estuviera indisolublemente ligada al concepto de pecado)? ¿Resultará excitante para los varones portugueses esta estampa religiosa, hartos ya del icono porno del macho bien dotado, sin otro valor que la longitud?

Muchas dudas y pocas respuestas. En fin. Yo, en cualquier caso, me quito el sombrero ante el gusto por la cultura de este Playboy portugués, que no sólo cuenta con Saramago en su portada, si no con mi idolatrado Juliao Sarmento, en letra mucho más destacada que la playmate del mes.

Lo encontré vía Sex&Blogs. Más sobre la noticia aquí.

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