McCLÓNAME

Aspirando de nuevo a la posteridad, Berlusconi sorprende a propios y a extraños patrocinando una hamburguesa de McDonalds. Elaborada con la ayuda del Ministerio de Agricultura, y gracias a sus ingredientes 100% italianos, la McItaly debe proporcionar “una memoria gustativa de la impronta italiana a las nuevas generaciones”, como si ya no estuviera al alcance de la juventud comerse un tomate o una mozzarella de la tierra. Me gusta ese punto futurista de las declaraciones gubernamentales, como si la hamburguesa debiera salvaguardar toda la tradición gastronómica italiana, proyectándola hacia el nuevo siglo. Berlusconi, pionero, ha sabido detectar las nuevas tendencias y consciente de la clonación a la que estamos todos abocados, decide a liderar el cambio. El día en que acabemos viviendo en el mismo piso de Ikea y durmiendo con los mismos pijamas de Zara, comer la McItaly nos dará paz, porque será tan falso como todo lo demás, sin parecerlo. Pronto, incluso los burkas llevarán la gran M circunfleja. (Un pequeño paso para la empresa, un gran paso para la diplomacia mundial.)

La noticia me la dio el recientemente descubierto Ondakin y la 2ª foto es de Mr. Toledano, del que pronto volveremos a hablar.

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