COFIAS, TRENZAS Y LAZOS

Hoy en “Je suis vivant et vous êtes morts“, una perla sobre el deseo. Siguiendo la próspera senda de las muñecas hinchables -esos maniquíes flexibles-, nos encontramos estas maravillosas fotografías de Hiroshi Watanabe. Retratadas con una delicadeza quirúrgica, sus muchachas rebosan dulzura y sumisión. El fotógrafo japonés afirma que no desea tanto abordar el sexo, como hablar de lo real y de lo falso, y sobre qué son los sentimientos y cómo los expresamos. Con sus pequeñas cofias, nos miran anhelantes, ofreciendo labios entreabiertos, grandes ojos inmóviles y una inocencia radical. ¿Qué más se puede desear?

Lo encontré vía Lenscratch, donde averiguo que algunas de las modelos eran en realidad de carne y hueso. Bonita mezcla de piel y plástico.

Si os ha gustado, no os perdáis estas otras series de Watanabe, todo un tratado sobre la expresividad: sus máscaras Noah, sus actores de kabuki o sus retratos de nosotros mismos.

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