¿QUIÉN PASARÁ HAMBRE POR MÍ?

En el último anuncio de Peugeot, un treintañero, padre de familia, compite con personajes variopintos por ocupar el asiento del conductor: su hija, un payaso o su propio perro, entre otros. El spot respira una atmósfera de Coney Island, esa isla melancólica en la que la que siempre está nublado. De fondo, la música de “Two weeks”, el single del último disco de Grizzly Bear, los reyes del sonido Brooklyn.

Cuando vi el anuncio por primera vez, tuve que frotar mis oídos dos veces antes de asumir la realidad. Brooklyn, el último paraíso perdido del pop, expulsaba de pronto a unos de sus hijos predilectos. El grupo de nerds polifónicos caía en las fauces de la ambición económica, seducidos por Peugeot. ¿Quién puede culpar a Grizzly Bear de querer cobrar royalties? Ellos también tienen derecho a hacerse ricos, aunque: si nuestros ídolos no pasan hambre por nosotros, ¿quién lo hará?

Aquí os dejo la perla original:

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