PELÍCULAS QUE NO SON LO QUE PARECEN

Amigos, lectores, merodeadores diversos, hoy nos dedicamos a analizar películas que bajo una determinada apariencia ocultan intenciones muy diferentes a las que su nota de prensa nos prometió. Y es que escondidos tras inocentes géneros cinematográficos, algunas obras dicen mucho más de lo que pudiera parecer. Sin más dilación, algunos ejemplos, que además -confieso- figuran entre mis favoritos:

LOBEZNO: UN DRAMA SHAKESPEARIANO

Bajo la aspecto de una película testoterónica y hollywoodiense, Gavin Hood nos sorprende con una historia de ecos shakespearianos en la que la tormentosa relación entre dos hermanos se adereza con el conflicto de poseer poderes mutantes. Como Caín y Abel, Lobezno y Victor Creed representan las dos caras de una misma moneda y se enfrentan en combate mitológico no tanto el uno contra el otro, si no cada uno contra sí mismo. La imposibilidad de desvincularse de la sangre, la violencia como estallido incontrolable o el deseo de redención, son algunos de los rasgos que esta película hereda del legado del Bardo. Por no hablar de esas apariciones, en la estela de los clásicos secundarios shakespearianos, como Gambito: una suerte de  Ariel, que ayuda al protagonista con sus volátiles poderes.

SÓLO QUIERO CAMINAR: SUPERHEROÍNAS CAÑÍ

Si bajo la piel del lobo se ocultaba un drama profundo, en la española “Sólo quiero caminar” ocurre justo lo contrario. Esta historia de mujeres todopoderosas, que tan pronto montan un fusil con una bicicleta como se enfrentan a una banda de peligrosos sicarios, es una homenaje a la hembra elevada a la máxima potencia. Al son de Camarón, estas riot grrrrls castizas, en lugar de mallas, llevan traje de flamenca y bajo una aparente verosimilitud lumpen, rompen todos los esquemas cinematográficos para rozar la fantasía. Tano vuelve a demostrar su amor por la mujer y lo castizo, otorgándoles de nuevo un poder sobrehumano.

PERDIDOS: TESIS FILOSÓFICA

Permitidme que figure una serie de TV en este recuento, porque ya se sabe que el nuevo cine yanki son sus series, etc. Si los nombres de algunos de sus personajes (Locke, Rousseau, Hume) ya nos daban pistas, la revista “Philosophie Magazine” acaba de confirmar nuestras sospechas. Tras la coartada de una serie de aventuras, “Perdidos” oculta en realidad un abanico de corrientes filosóficas sobre la naturaleza humana: ¿es el hombre un lobo para el hombre o tiende naturalmente a la colaboración para asegurar la supervivencia? Resulta que al final Sawyer y Jack no eran simples macizos si no los portavoces de Hobbes y Locke, respectivamente. Toda una delicia semiótica para iniciados.

Como veis, amigos, nada es lo que parece y la verdad está ahí fuera, así que os invito a descubrir nuevas coartadas de películas que no son lo que parecen. Desde aquí, las esperamos con fruición.

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