LA CRISIS SEGÚN MONICA BELLUCCI

monica brigitte

monicaElleretouches

En la portada del Vanity Fair italiano de Octubre 2007, Monica Bellucci encarnó la pose mítica de Brigitte Bardot, cruzando piernas y brazos para proteger y exponer a la vez su rebosante sexualidad. Teñida de rubio como la diva de los 60, la revista la catalogaba de “bomba sexual” con descaro. Año y medio después, la actriz italiana, con ligeras bolsas, labios desnudos y un sobrio jersey beis mira a cámara mostrando una belleza verdadera en la edición francesa de Elle de Abril. (“Verdad”, en la era del photoshop, significa: ni retoques ni maquillaje).

Si en 2007, el título del reportaje estrella era “Lo que os hace mujeres, lo que les vuelve locos”, el de 2009 reza: “8 mujeres se atreven a la belleza-verdad”. El polvo explosivo del aquí-y-ahora, frente a la abstención contemplativa. O dicho de otro modo, aquellos fangos trajeron estos lodos. Monica Bellucci, con la capacidad evocadora de las grandes estrellas, refleja en su piel el hundimiento de las hipotecas subprime, el desplome inmobiliario, el auge del paro…: la quiebra, en definitiva, del derecho fundamental a las 2 viviendas, los 2 coches y  las 2 consolas, que ha sumido a nuestra sociedad en un caos de valores. Porque esta crisis además de económica, y quizás sobre todo, es emocional.

Desde aquella imagen carnosa hasta esta sobria portada, pasó año y medio. El año y medio en que el mundo tal y como lo conocíamos, se empezó a esfumar.

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