PERLAS DE PROVENZA (II). DRA STRANGELOVE.

doctora

La Provenza me deparó otra perla, esta vez en el mismo Arles, inaugurando un género que creo puede ser muy prolífico: el maniquí farmacéutico.

Un enorme escaparate expone la oferta soñada en pequeños aparatos médicos, prótesis y demás caprichos para hipocondríacos. Un maniquí luciendo bata blanca nos invita a probar su estetoscopio y posa con elegancia de catálogo bien diseñado. Fíjate en esas ojeras lánguidas y oscuras, de romántica del siglo XIX. Ese toque enfermizo irradia un halo de amenaza que nos hace sentir particularmente indefensos. Menos mal que seguro que la Dra. Strangelove tiene algún plan para asegurar la supervivencia de la especie.

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