LA FILOSOFÍA DE ABBA

MAMMA MÍA. De manera inesperada, redescubro a Abba en un AVE Madrid-Barcelona. La música de nuestros karaokes cobra un cariz inesperado. Y es que leyendo los subtítulos de las canciones de la película que ponen ese día en el tren, se produce una revelación. Amores vividos como fracasos napoleónicos, mujeres pidiendo hombres después de medianoche, perdedores sometidos a las reglas del abandono… Esta lucha por la supervivencia emocional refleja el nacimiento de un nuevo mundo, liberado sexualmente y lleno de retos.

abba1

WATERLOO. Que el amor es una guerra es poco discutible. Los ingleses y franceses, que siempre fueron buenos en matices, “caen en el amor” como si fuera un error o una trampa. Irónicamente, el grupo que le canta al romance fin de siècle estaba compuesto por dos parejas simétricas que vivieron sus matrimonios en vivo y en directo. Pioneros del marketing, registraron el logo “ABBA” con la primera B invertida, generando un sello único que les ligaría a la posteridad. Dar con el slogan perfecto es lo que intentas cuando dices “te quiero”.

FERNANDO. El cuarteto sueco, a través de su poesía disco y de sus melenas lisas botando en el aire como si el mundo se moviera a cámara lenta, evoca el mito sueco de la revolución sexual, que asoló nuestro país sembrando de deseo la dictadura. Las epopeyas de Alfredo Lanza, José Luis Ozores o Pajares, muestran al macho español en plena conquista, o dicho de otro modo, de cómo la feromona ibérica se impone a la modernidad. En esta superioridad castiza, los catetos triunfan sobre el sex-appeal nórdico, frenando el avance imparable de nuevos tiempos, más estéticos y depilados.

landa

DANCING QUEEN. ¿Qué fue de la revolución sexual? ¿Somos distintos, más abiertos y tolerantes? ¿Nos gustamos más? Como en toda revolución, el caos converge hacia alguna forma de orden para asegurar la supervivencia del nuevo sistema y todo un código de conducta nació en aquella época. El folleteo alegre y sin compromisos empezó a convertirse en ley. Bendita legislación, aunque la letra pequeña estuviera llena de expectativas fallidas o interpretaciones erróneas. Y es que de pronto las mujeres se debatían entre el el descaro de “mi cuerpo es mío” y los siglos de hímenes preservados como parte del ajuar. Esta tensión entre lo aprendido por los genes y lo visto en las series de TV sigue alterando la vida de la mujer moderna que busca su posicionamiento en un “mercado difícil”.

CASSANDRA. En uno de sus últimos álbumes, Abba se inspira en el mito de Cassandra, condenada a que nadie creyera sus profecías, por un despechado Apolo. El clásico castigo a la mujer que se emancipa, por no sucumbir a las redes del amor. Como esa protagonista de “Gimme, gimme, gimme (a man after midnight)”, que exige un hombre que le ayude a apartar las sombras y a atravesar las tinieblas de la noche hacia el amanecer… Todo un manifiesto filosófico, el de Abba, que narra las diatribas de una generación que tras siglos de amor contractual, se enfrenta al amor liberado. Como ya predijo Jenny Holzer, “protégeme de lo que deseo”.

PD: dedicado a mi broder, defensor del landismo y de otros objetos nostálgico-surrealistas no identificados.

Anuncios