CANTOS DE SIRENA: PJ HARVEY, TORI AMOS, BJORK Y MASSIVE ATTACK

Encuentro por casualidad esta maravillosa remezcla de Massive Attack, PJ Harvey, Tori Amos y Bjork en youtube. Una auténtica fantasía, como diría mi amigo Sergio, en la que la mezcla de varias melodías hipnóticas nos envuelve sin remedio, sumergiéndonos en el universo superlativo de estrógenos de estas sacerdotisas del pop. Acompañando sus cantos de sirenas, los de Bristol, como siempre, ponen banda sonora a nuestra intimidad.

Me permito unas palabras, llevada por la emoción ante semejante descubrimiento.

Tuve la suerte de ver a PJ Harvey en directo en dos ocasiones. Una en la recientemente clausurada La Riviera, donde, luciendo galas de femme fatale de los 40, desgranaba su mítico “To bring you my love” en un derroche de glamour rockero a tumba abierta. La segunda en el Summercase de Barcelona hace año y medio, sentada al borde de su piano, disfrazada esta vez de romántica del siglo XIX y ejerciendo de mujer-orquesta, sola después del diluvio. Esa fragilidad sobrenatural pero tremendamente dura de PJ Harvey, como si vieras el hueso en una herida abierta, sobrecoge y nos hace agradecer cada una de sus canciones.

Tori Amos por su parte me recuerda a la magia perturbadora de esas mujeres prerrafaelitas, como la Ofelia  de J.E.Millais que surcaba las aguas, más viva que nunca. Debe de ser complejo ser Tori Amos cada día, pero qué afortunados somos de que ella escriba sus canciones para que podamos escucharlas cuando nos llama el otro lado del espejo y nos sentimos un poco más oscuros, un poco más complicados.

ofelia

En cuanto a Bjork, como una vez leí, es la Madonna del Indie, si es que semejantes dos palabras (Madonna es ya un sustantivo en toda regla) pueden juntarse. Aguardamos sus nuevos vestuarios, su nuevo hit, sus últimas declaraciones, con el ansia de la groupie de pueblo que aspira a parecerse a sus ídolos. Un personaje así hace falta para cohesionar a los modernos y permitirles experimentar lo que cualquier oyente de los 40 Principales siente cada mañana. Si además podemos bailar, disfrutar de un diseño impecable y escuchar una melodía que sorprende y arrebata, qué más se puede pedir.

Disfrutemos de esta remezcla, por cortesía de youtube, nuestro demiurgo particular.

Otro regalito: “I can’t get no satisfaction”.

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