WEEDS: SEXO EN AGRESTIC

“Weeds” nos abre las puertas de uno de esos paraísos replicantes yankis que pueblan nuestro inconsciente colectivo como la metáfora de la falsedad. Con un corrosivo sentido del humor y unos personajes a cual más entrañable y despreciable a la vez, nos vamos enganchando a la doméstica reina de la droga, Nancy Botwin y su álter-ego Lacy Laplante, su inefable cuñado Andy, su dictatorial amiga Celia o el siempre fiel Conrad. Una auténtica delicia, puro oxígeno para una parrilla televisiva saturada de buenas intenciones.

No pude evitar pensar en “Sexo en Nueva York” viendo las divertidísimas andanzas de Mary-Louise Parker y es que “Weeds” me parece una forma de evolución darwiniana de la serie neoyorquina. Las 4 heroínas de la gran manzana mutan en una supermujer capaz de resumirlas a todas y llevarlas más allá. Ambas series comparten la misma dosis de irrealidad: allí donde Carrie compraba manolos de 400 dólares con un triste sueldo de periodista, aquí Nancy se instaura como reina del tráfico de marihuana imponiéndose a los delincuentes habituales del negocio. Donde Carrie ansiaba esposarse (bonito verbo, lleno de significados) con un Mr. Big criado en el glamouroso hervidero financiero, aquí Nancy también tiene príncipe azul, poderoso y padre de familia, aunque tienda a esquivarlo más que a perseguirlo.

Nancy Botwin no folla sólo en busca de amor si no también de evasión y eventualmente de oportunidades de negocio. ¿Se puede ser más completa?

Por último, un pequeño homenaje a la canción “Little boxes” que a partir de la 2ª temporada abre cada capítulo en una versión diferente. Aquí os dejamos una perlita, la versión de Regina Spektor:

Anuncios