FEOS COMO LOS DE ANTES

Con la muerte de José Luis López Vázquez, se va apagando una estirpe interpretativa que deja una herencia de difícil sucesión. Actor tan cómico como trágico, condensó en su gesto torcido y huraño la incertidumbre del españolito medio, ese al que tan pronto desorientaban las tetas inmensas de una sueca, como la hipocresía de una sociedad agónica. JLLV representa el icono del feo de antaño, ese señor bajito y poco agraciado que te cruzarías por la calle sin reparar jamás en él. A diferencia de los feos de hoy en día, López Vázquez destila mala leche, sorna e independencia. Nada que ver con esa tierna sonrisa, ese cariño casero que despierta en nosotros el entrañable Gabino Diego, por poner un ejemplo paradigmático.
¿Por qué ocurre esta mutación de los feos cinematográficos, convertidos de pronto en seres adorables? Probablemente tenga que ver con que antes todos éramos ese señor bajito y poco agraciado, regla que la modernidad viene a romper, democratizando la belleza. Si en los 60, sólo algunos podían ser galanes, hoy en día la palabra “galán” se desvirtúa: no sólo no recoge un patrón estético exclusivo, si no que cae en desuso. Todos podemos ser y somos guapos, Zara o Séphora mediante. Por eso los feos se vuelven simpáticos: ya no son “nosotros“, ahora son “ellos”, tiernos especímenes ajenos a nuestro bunker de belleza low cost.
Ya no quedan feos temibles, antipáticos, descastados… Por ellos y por el Sr. López Vázquez, un sentido brindis y este pequeño homenaje.

Otro pequeño homenaje encontrado por Srta. Puri: http://www.senoritapuri.com/2009/11/super-lopez-vazquez-por-supuesto.html
Ah, José Luis… Me evoca esas tardes de pequeñín, antes de ir al Parque del Retiro, esos veranos playeros con algunos melenudos por ahí, invariablemente descritos en sus películas como vagos y gamberros (¿qué otra cosa eran?), con el agua del Mediterráneo a mi lado…
José Luis era un genio como actor, nacido para la comedia. “¡Cuidado con las señoras!”, mi película suya favorita. Él y Juanjo Menéndez resuelven unos crímenes con la ayuda impagable de Teresa Gimpera (¡que además canta!). ¿Y “40 grados a la sombra”? El tío es un cínico rodríguez que, en pleno mes de agosto, sólo piensa en ligarse a una francesita de la época (que canta la poderosa canción que da título al film). Sólo desistirá de su empeño cuando vea la cornamenta que su mujer puede a su vez adjudicarle. ¡Bien José Luis! “Operación Cabaretera”, posiblemente la mejor que rodó con Gracita. Al final los dos entonan “Jaula de oro” en plan yeyé y hippie españolitos a la par que bondianos, ¡pues claro que sí! Bueno y también “Crimen imperfecto”, con ese otro genio, Fernando Fernán Gómez. Los dos tienen una agencia de detectives, digna de Mortadelo y Filemón. Para resolver un caso se disfrazarán de melenudos… ¡y acabarán fumándose sendos porros!
Podría seguir y seguir hablando de José Luis, así que sigo. Con “Vivan los novios” lo único que se puede hacer es disfrutar. Con “Patrimonio nacional” tenemos un modelo de comportamiento para seguir… ¡Ah, y “Black story”! Que no me olvide de “Black story”. El numerito que le monta Analía Gadé (qué señora) es sencillamente TOTAL. Pero TOTAL, TOTAL (a los fotogramas me remito), lo cual no quita para que él la acabe quitando de en medio de un balazo… Mucho más eficaz que cualquier visita al psicoanalista más argentino.
José Luis López Vázquez, todo un señor.
Querido Ricardo: ¡cuánto tiempo sin oir de ti!! Muchas gracias por esta pequeña biografía cinematográfica de José Luis, sin duda evocadora de toda una época y muy inspiradora. Gran personaje, José Luis y todo un derroche antropológico sus pelis…
¡Besos!